Fases y alcance
Un proyecto a la vez, con principio y final claros
Tu proyecto de mejora avanza por etapas. Cada una tiene su alcance, su calendario y su inversión, y termina con algo entregado y funcionando. Así inviertes de forma gradual, viendo resultados en el camino, en lugar de comprometer todo de una sola vez.
Fase 1
El diagnóstico
Todo empieza aquí. Analizamos tu operación, contrastamos lo que nos cuentas con la evidencia disponible y llegamos a conclusiones sobre qué está afectando realmente al negocio.
El diagnóstico no construye nada todavía, y eso es deliberado: no se puede diseñar bien una solución cuyo problema aún no está entendido. Al entregar sus resultados, esta fase se cierra. Es un proyecto completo en sí mismo.
Terminas con un documento que te sirve incluso si decides continuar por tu cuenta.
Hallazgos con evidencia
Qué encontramos y en qué nos basamos para afirmarlo, incluyendo lo que la información disponible no permitió determinar.
Máximo tres prioridades
Lo que más pesa hoy, explicado en términos de tu negocio y no de consultoría.
Ruta de intervención
Qué atender primero, en qué orden y qué cambia al resolver cada punto.
Indicadores base
El punto de partida medido, para que después se pueda comprobar si algo realmente mejoró.
El punto de corte
Hasta dónde llega el diagnóstico
Conviene decirlo desde el principio y con todas sus letras, porque es el malentendido más caro que puede tener un proyecto de consultoría: creer que al terminar el diagnóstico la solución ya estará construida.
Las plantillas y herramientas llegan después
La tabla maestra, los formatos de captura, los catálogos homologados o los tableros se construyen en la etapa siguiente, ya sabiendo qué forma deben tener.
Los procedimientos se documentan después
Escribir cómo se hace cada actividad, quién responde por ella y cómo se verifica es trabajo posterior al análisis.
La solución se pone a funcionar después
Llevarla a la operación real, probarla con quienes la van a usar y ajustarla es una etapa con su propio calendario.
La capacitación y el seguimiento cierran el camino
Transferir el procedimiento al equipo y volver más adelante a comprobar que se sostuvo son las etapas finales.
Nada de esto queda fuera del camino: es justamente lo que se construye en las etapas siguientes, una por una, cuando ya sabemos qué necesita tu empresa y cuánto pesa cada cosa. El diagnóstico es el primer tramo del recorrido, y el que hace posible que todo lo demás se construya sobre terreno firme.
Fase 2 en adelante
Diseño e implementación: el camino después del diagnóstico
Con el diagnóstico terminado ya sabemos qué hay que construir, qué tan grande es y en qué orden conviene hacerlo. Solo entonces se pueden poner cifras reales sobre la mesa.
Cada prioridad identificada se convierte en una etapa con alcance, entregables, calendario e inversión propios. Avanzas en el orden que decidas y en los tiempos que mejor le convengan a tu operación: cada etapa deja algo funcionando antes de pasar a la siguiente, y así el proyecto se construye sobre resultados y no sobre promesas. Cuando un tramo resulta largo, se divide en etapas más cortas en lugar de convertirse en un compromiso abierto.
Diseño de estructuras y plantillas
Tabla maestra, formatos de captura, catálogos homologados, reglas de actualización y validaciones.
Documentación de procedimientos
Cómo se ejecuta cada actividad, quién es responsable y con qué criterio se resuelven las excepciones.
Implementación
Poner la solución a funcionar con la operación real, probarla con quienes la van a usar y ajustarla.
Transferencia al equipo
Que tu gente pueda operarla sin depender de ayuda externa permanente.
Tableros y consultas
Cuando hacen falta, y solo después de que la lógica de la información esté estabilizada.
Seguimiento posterior
Una revisión acordada para comprobar si el cambio se sostuvo o necesita corrección.
Por qué así
Tres razones, y ninguna es comercial
Podríamos vender un paquete completo por adelantado. Preferimos no hacerlo.
Ves avances reales
Cada fase termina con algo entregado y revisable. No hay meses de trabajo invisible antes de ver un resultado.
Decides con información
Al terminar el diagnóstico sabes qué hay que hacer, cuánto pesa y si quieres continuar con LUOVA o con quien prefieras.
Inviertes de forma gradual
Destinas recursos conforme el proyecto avanza y conforme ves resultados, en lugar de comprometer un presupuesto grande al inicio.
Cómo funciona cada fase
Dónde empieza, qué pasa en medio y cuándo termina
Las mismas reglas para todas, desde el diagnóstico hasta el último proyecto de implementación.
Hay acuerdo y hay información
Propuesta aceptada, anticipo confirmado y la información mínima necesaria recibida. El calendario arranca ahí, no antes: sin información no hay análisis posible.
Los cambios se documentan antes
Un ajuste corrige lo que ya contrataste. Una necesidad nueva es un alcance nuevo, y se documenta y se cotiza antes de ejecutarse. Nunca aparece después en una factura.
Recibes, revisas y aceptas
Se emite el entregable final, lo revisas y queda registrado qué se entregó, qué resultados se observaron y qué quedó pendiente de tu lado.
Por escrito, desde la propuesta
Los diagnósticos y proyectos cortos se cubren 50% al inicio y 50% antes de la entrega final. Los más largos se dividen en hitos o en fases contratables. Importes y fechas van en la propuesta.
Reglas claras
Lo que conviene saber antes de firmar
Son los acuerdos que dan tranquilidad a ambas partes y hacen que el trabajo fluya desde el primer día.
Confidencialidad
Toda la información que compartes se trata como confidencial, se haya firmado o no un acuerdo específico. Si prefieres firmarlo antes de empezar, se firma. No usamos nombres, resultados ni datos identificables de un cliente en materiales comerciales sin su autorización.
Los entregables
Recibes los derechos de uso sobre los entregables finales de tu proyecto, en los términos que se definan en la propuesta. LUOVA conserva la titularidad de sus metodologías, plantillas y herramientas preexistentes. Tu información sigue siendo tuya.
Tecnología e inteligencia artificial
Usamos herramientas, incluida la IA, para organizar, clasificar y preparar borradores. La interpretación del negocio, la priorización y la recomendación final son responsabilidad profesional nuestra, con revisión humana. La información sensible se minimiza o se anonimiza antes de cualquier tratamiento.
Cuando hace falta otra especialidad
Si tu proyecto necesita a un contador, un abogado o un especialista técnico, te lo decimos en lugar de improvisar fuera de nuestra especialidad. Podemos coordinar la coherencia del trabajo, y cada especialista responde por lo suyo.
Sobre los resultados
Nos comprometemos con la calidad profesional del análisis y de los entregables contratados. No garantizamos resultados económicos que dependan de la ejecución, del mercado, de decisiones internas o de la información disponible. Toda recomendación se entiende dentro de los supuestos que dejamos señalados.
Cómo se mide
Antes de empezar definimos contigo los indicadores base y las metas razonables. Al cerrar se comparan. Si algo no se movió, también queda escrito.
Compromisos
Lo que sí garantizamos y lo que no
Una consultoría seria no promete resultados que no dependen de ella. Pero sí puede comprometerse, y mucho, con la parte que sí controla.
Con esto nos comprometemos
Analizar con evidencia
Ninguna afirmación se sostiene en una suposición. Toda hipótesis se contrasta con la evidencia disponible antes de darse por válida, y lo que no pueda sustentarse se reporta como no determinado.
Entregar lo acordado
Alcance, entregables y fechas quedan por escrito antes de empezar. Lo que se firmó es lo que se entrega.
Decir lo que encontramos
Aunque no sea lo que se esperaba escuchar, e incluso si implica recomendarte que no contrates la etapa siguiente.
Entregar soluciones operables
Diseñadas para que alguien de tu equipo pueda usarlas en un día normal de trabajo, no para lucirse en una presentación.
Corregir lo que sea nuestro
Si un entregable tiene un error atribuible a LUOVA, se corrige sin costo adicional para ti.
Guardar confidencialidad
Toda la información se trata como confidencial, se haya firmado o no un acuerdo específico.
Esto no podemos garantizarlo
Resultados económicos
Dependen de la ejecución, del mercado y de decisiones internas del negocio. Podemos mostrarte qué esperar bajo determinados supuestos y dejarlos escritos, pero no prometer una cifra.
Recomendaciones que no se llevan a cabo
Si el plan aprobado no se ejecuta, se ejecuta a medias o se abandona a la mitad, el resultado esperado no puede sostenerse. La ruta funciona si se recorre.
Conclusiones sobre información incompleta
El análisis vale lo que vale la evidencia que lo sustenta. Si la información proporcionada está incompleta, es inexacta o se omite algo relevante, lo señalamos por escrito, y el alcance de las conclusiones queda limitado por ello.
La adopción sostenida del equipo
Diseñamos para facilitarla y acompañamos la transferencia, pero mantener el hábito con el tiempo depende de la empresa y de quienes la dirigen.
Los plazos cuando la información se retrasa
Los retrasos en entrevistas, datos o decisiones del lado del cliente desplazan el calendario. Se avisa en cuanto ocurre y se reprograma de común acuerdo.
Nada se da por supuesto. Toda hipótesis se contrasta con evidencia antes de convertirse en una afirmación.
Por eso el trabajo deja rastro: cada hallazgo indica en qué se sustenta y cada límite queda escrito. Es lo que permite que, meses después, cualquiera pueda entender por qué se decidió lo que se decidió.
¿Empezamos por el diagnóstico?
Es la puerta de entrada natural. Al terminarlo tendrás claridad sobre qué sigue, cuánto pesa cada prioridad y con qué quieres empezar.
Solicitar llamada de dimensionamiento